Lete destaca a Rodrigo Corrales como “uno de los mitos fundacionales del balonmano gallego y cangués” y elogia su carrera en la que luce dos medallas olímpicas
Hace hincapié en la inmaculada trayectoria olímpica del portero, que suma dos medallas de bronce en sus dos participaciones en los Juegos, los de Tokio y los de París
Cangas (Pontevedra), 21 de diciembre de 2024
El secretario general para el Deporte, José Ramón Lete Lasa, participó esta mañana en la presentación de la estatua conmemorativa por la trayectoria deportiva del portero gallego de la selección española, Rodrigo Corrales. El monumento fue colocado en el jardín de acceso al Pabellón del Gatañal, donde juega sus partidos el Club Balonmán Cangas, en el que Rodrigo dio sus primeros pasos en el deporte hasta su marcha en 2005.
El mandatario gallego destacó al portero como “uno de los mitos fundacionales del balonmano gallego y cangués” y subrayó su trayectoria defendiendo la portería de grandes equipos europeos como el Barcelona, el Paris Saint Germain o el Veszprem húngaro, su equipo actual. Además, Lete Lasa destacó su gran palmarés con la selección española, siendo una pieza fundamental de ‘Los Hispanos’, con los que alcanzó siete medallas: dos oros europeos, dos platas y un bronce mundiales, y dos bronces olímpicos. En este sentido, el secretario general hizo hincapié en la inmaculada trayectoria olímpica del portero, quien suma dos medallas en sus dos participaciones en los Juegos, los de Tokio y los de París.
Este brillante currículo olímpico, dijo Lete Lasa, es algo común entre los deportistas cangueses, como demuestra otro monumento dedicado a los olímpicos de la villa en Aldán, donde se recogen los siete nombres del municipio de Morrazo que participaron en unos Juegos. Ellos son los piragüistas David Cal, Teresa Portela, Carlos Pérez ‘Perucho’, Sonia Molanes y Rodrigo Germade, el futbolista Iván Villar y, por supuesto, el jugador de balonmano, Rodrigo Corrales. Además, apuntó el secretario general, entre todos ellos suman 12 medallas olímpicas y siete diplomas olímpicos, logrando que una villa de apenas 26.000 habitantes supere en el medallero histórico a países como Uruguay, Serbia o Puerto Rico.