La Xunta da luz verde ambiental a la construcción de una nave de producción de combustibles sólidos recuperados a partir de residuos no reciclables en Sarria
La resolución, que sale publicada hoy en el Diario Oficial de Galicia, incluye condicionantes con el fin de minimizar y compensar los posibles impactos que la ejecución del proyecto pueda tener en el entorno
El trámite se refiere a la implantación de una planta promovida por la empresa Votorantim Cementos España en el lugar de Oural, en la que obtendrá combustibles que después empleará en la fábrica de producción de cementos que ya tiene en la localidad
La declaración de impacto ambiental es el resultado de la consulta a diez organismos interesados y de distintos informes elaborados de manera rigurosa y exhaustiva por los técnicos de distintos departamentos para garantizar la preservación de los valores naturales, paisajísticos y socioeconómicos existentes en el entorno
El Ejecutivo gallego recuerda que este es un paso más en la tramitación del expediente y que la DIA no exime al promotor del deber de obtener todas las autorizaciones, licencias, permisos o informes exigibles para la ejecución y desarrollo del proyecto
Santiago de Compostela, 8 de agosto de 2025
La Xunta emitió declaración de impacto ambiental (DIA) favorable al proyecto de la empresa Votorantim Cementos España para la construcción de una nueva nave de producción de combustibles sólidos recuperados (CSR) a partir de residuos industriales y urbanos no reciclables en el ayuntamiento lucense de Sarria. No obstante, esa decisión está condicionada al cumplimiento de las exigencias recogidas tanto en los distintos informes sectoriales emitidos sobre su impacto como en la propia DIA con el fin de minimizar y compensar los posibles efectos en el entorno. A mayores ahora se está trabajando en la autorización ambiental integrada (AAI) para completar el trámite ambiental.
La resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental y Sostenibilidad -que salió hoy publicada en el Diario Oficial de Galicia- se refiere la unas instalaciones en las que se producirán los CSR que después se emplearán en los hornos de producción de cemento, dando servicio a una actividad que ya queda fuera de esta iniciativa. De hecho, la parcela en la que se prevé construir la nave -de 5.820 metros cuadrados de superficie- cuenta con 215.282 metros cuadrados de superficie y en ella se encuentra la planta de producción de cementos de la empresa promotora en la que se utilizarán esos nuevos combustibles.
El proyecto se localiza concretamente en el lugar de A Oural, al sur del ayuntamiento de Sarria, y la nueva edificación, que contará en el exterior con una zona pavimentada para el tráfico de vehículos, se dividirá en tres zonas principales. La primera de ellas es la zona de recepción y almacenamiento del material entrante, donde los camiones descargarán la materia prima y habrá un alimentador principal que descargará el material de entrada de una cinta transportadora que conducirá el material hacia zona 2.
La segunda área consiste en un triturador primario con un separador magnético para recuperar los materiales ferrosos así como material reciclable y en un separador del material diferenciando entre ligero, de densidad mediana y pesado. El tercer espacio será el de almacenamiento de CSR para su expedición.
Producción
Cuando las instalaciones estén al 100 % de su capacidad utilizarán más de 160.000 toneladas al año de residuos industriales y de residuos de origen urbano y comercial no recuperable para su reciclaje. De su gestión saldrán un total de 85.000 toneladas al año de combustibles sólidos recuperados de distintas calidades y con distintos fines, bien para el quemador principal para fábrica de cementos bien para el calcinador.
La declaración de impacto ambiental del proyecto promovido por Votorantim Cementos España es el resultado de distintos informes sectoriales favorables o favorables condicionados a su desarrollo y de la consulta a diez administraciones públicas afectadas u organismos interesados por su puesta en marcha. Se trata de una tramitación exhaustiva, rigurosa y garantizadora de la preservación de los distintos elementos que es preciso proteger en el que se incluyen pautas al promotor sobre cómo se debe desarrollar el proyecto para que sea ambientalmente autorizable y viable.
En este sentido, el Servicio de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, como órgano sustantivo encargado de tramitar el conjunto del proyecto -y dependiente de la Dirección General de Calidad Ambiental y Sostenibilidad, que será la encargada de autorizarlo en última instancia-, pasará a asumir de nuevo el expediente una vez que esté completado el trámite ambiental -pendiente de que se emita la autorización ambiental integrada- y se encargará de velar, en caso de salir adelante, por el cumplimiento de esas exigencias ambientales recogidas tanto en los distintos informes sectoriales como en la propia DIA y en el plan de vigilancia ambiental que es de aplicación al proyecto.
Declaración de impacto ambiental
El objetivo de una DIA es evaluar la integración de los aspectos ambientales de cada proyecto y determinar las condiciones que deben establecerse para la adecuada protección del territorio y de los recursos naturales tanto durante la ejecución y explotación como en el cese o desmantelamiento de las distintas iniciativas.
De hecho, cualquier proyecto tiene un impacto en el territorio, pero sus efectos no pueden ser significativos, por lo que la DIA es el instrumento encargado de determinar cómo y de qué manera se pueden minimizar, compensar o incluso restaurar las zonas afectadas por su puesta en marcha y durante su funcionamiento futuro.
Estamos ante un trámite de lo más exigente como demuestra el hecho de que la mayoría de las DIA favorables -como es el caso de esta para la planta de combustibles sólidos recuperados- incluyen condicionantes generales y particulares así como un plan de vigilancia ambiental que es de aplicación al proyecto. Entre los deberes a cumplir recogidas en los informes sectoriales suelen estar algunas como las autorizaciones previas al inicio de las obras, la realización de estudios adicionales o la reformulación de algunas características del proyecto con el fin de hacerlas compatibles con la protección del medio ambiente.
En el caso de la iniciativa impulsada Votorantim Cementos España, la DIA establece condiciones ambientales para la ejecución del proyecto relacionadas con la protección de la atmósfera, población y salud, de las aguas y lechos fluviales, del suelo e infraestructuras, de gestión de residuos, patrimonio natural, integración paisajística y restauración, eficiencia energética y protección ante accidentes graves o catástrofes, entre otras.
Esta declaración de impacto ambiental favorable, no obstante, no exime al promotor del deber de obtener todas las autorizaciones, licencias, permisos o informes que sean legalmente exigibles para la ejecución y desarrollo del proyecto.