La delegada de la Xunta en A Coruña, acompañada por el alcalde de Oza-Cesuras, visitó la zona en la que se va a llevar a cabo a construcción de este nuevo vial

Belén do Campo lamenta el retraso de año y medio en el inicio de las obras de mejora de la movilidad peatonal en la carretera AC-840 en Oza-Cesuras por la falta de la autorización de ADIF

La delegada agradeció al regidor su disposición de hacerse cargo de la conservación y mantenimiento de la obra que cuenta con un presupuesto de 1,26 millones de euros

Este paso bajo el ferrocarril, favorece la movilidad de los peatones, ciclistas no profesionales y de los usuarios con movilidad reducida, que frecuentan esta zona, por encontrarse en el entorno del pabellón y del colegio, en un tramo hasta ahora muy peligroso para los peatones porque no hay aceras

La representante del Gobierno autonómico explicó que "hoy se da el primer paso comenzando con la excavación para poder ejecutar los micropilotes que soportarán la loseta en la que se apoyará la estructura que se colocará en el talud"

Se ejecutará un itinerario diferenciado dos carriles de circulación y con conexión con las aceras a ambos lados del paso, lo que redundará en mayor seguridad en el entorno

El itinerario tendrá una longitud total de 128 metros, en sección de senda mixta, para peatones y ciclistas no deportivos, con un ancho variable, entre los 2,5 y los 4 metros

El proyecto incluye la dotación de iluminación en el tramo y de red de drenaje de pluviales

Oza-Cesuras (A Coruña), 6 de octubre de 2025

La delegada de la Xunta, Belén do Campo, acompañada por el alcalde de Oza-Cesuras, Pablo González, y por la directora territorial de la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, Begoña Freire, lamentó, esta mañana, el retraso de año y medio en el inicio de las obras de mejora de la movilidad peatonal en la carretera AC-840 por la demora de ADIF en autorizar la actuación. Las obras, que consistirán en la ejecución de una nueva senda y pasarela bajo la vía del tren, cuentan con una aportación de la Xunta de más de 1,26 millones de euros y dan respuesta a una demanda vecinal ante la peligrosidad del tramo actual, que carece de aceras, y es muy frecuentado por peatones, ciclistas no profesionales y personas con movilidad reducida.

En la visita estuvieron presentes el director de la obra, técnicos de la Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas e ingenieros representantes de la empresa adjudicataria Construcciones y Obras Taboada Ramos S.L.U.

La delegada de la Xunta destacó que el inicio de esta obra era muy necesario y lamentó que se haya tenido que demorar un año y medio por la falta del permiso de la entidad ferrovial sin la cuál no se podía empezar a ejecutar esta infraestructura que fue adjudicada en abril de 2024. En todo este tiempo, ADIF no fue capaz de emitir la autorización necesaria, lo que obligó a la Xunta a esperar para iniciar esta infraestructura tan necesaria para los vecinos.

Belén do Campo también recordó que, ante la falta de colaboración de ADIF para asumir la financiación de esta obra, ya que se trata de un paso por debajo de la vía del tren, la Xunta decidió financiar esta actuación en su totalidad, a través de un convenio firmado hace dos años y medio, por el que el Gobierno gallego asumió la licitación, la ejecución y la financiación de la misma, mientras el Ayuntamiento se hará cargo de la titularidad de la infraestructura y de su conservación y mantenimiento, por su parte el compromiso de ADIF se limitaba a tener que dar autorización, algo que se demoró inexplicablemente en el tiempo. La delegada de la Xunta agradeció al alcalde su compromiso con los vecinos porque esta obra supondrá un antes y un después en la seguridad vial de la zona centro del pueblo.

Por su parte, el alcalde de Oza-Cesuras, Pablo González, agradeció la implicación del Gobierno gallego, que siempre tuvo clara la necesidad de esta obra. En este sentido, apuntó que "tuvieron que ser los técnicos de la Xunta los que buscaran la solución técnica de este paso" y recalcó que "gracias a la insistencia de los responsables autonómicos se actuó con la máxima insistencia ante ADIF para que este proyecto sea hoy una realidad".

La delegada recalcó que "desde la Xunta de Galicia seguimos trabajando para ofrecer a los vecinos de Oza-Cesuras una mayor seguridad y comodidad nos sus desplazamientos cotidianos". "Esta actuación tan demandada, esperada y necesaria favorece una movilidad más sostenible, especialmente a aquellas personas que tienen más dificultades, garantizando un paso seguro en esta carretera autonómica", recalcó Belén do Campo.

Inicio obra

La representante del Gobierno autonómico explicó que "hoy se da el primer paso comenzando con el inicio de la excavación para poder ejecutar los micropilotes que soportarán la loseta en la que se apoyará la estructura que se colocará en el talud para, esta misma semana, comenzar con los micropilotes de la loseta y la excavación de la cimentación del muro situado en el otro lado del talud de la vía". La actuación tiene un plazo de ejecución de 10 meses.

Belén do Campo explicó que "lo que buscamos es darle una solución al estrechamiento en esta vía a la altura del kilómetro 8+280, en el paso bajo la vía del ferrocarril. En este punto, ahora mismo, sólo hay espacio para la circulación de vehículos, de manera que cualquier persona que quiera pasar andando tiene que hacerlo por la carretera".

La solución consiste en habilitar un paso exclusivo y seguro para los usuarios más vulnerables de la carretera, como son los peatones y ciclistas no deportivos, favoreciendo la movilidad de las personas con mayores dificultades.

Se ejecutará un itinerario diferenciado de los carriles de circulación y con conexión con las aceras a ambos lados del paso bajo la vía del ferrocarril, lo que redundará en mayor seguridad en ese entorno.

El itinerario tendrá una longitud total de 128 metros, en sección de senda mixta, para peatones y ciclistas no deportivos, con un ancho variable, entre los 2,5 y los 4 metros.

La senda tendrá dos tramos diferenciados: por una parte, una cuesta paralela a la vía del tren, para salvar la altura entre la cuota de entrada del paso y la del vial de servicio y que se sostendrá con un muro de hormigón armado lateral; y por otra parte, otro tramo que será el paso bajo el tren con una estructura de hormigón armado de 22 metros, dividida en dos módulos. El itinerario continuará paralelo al talud existente hasta el camino de servicio que empata con la AC-840.

La solución diseñada tiene la ventaja de que permite evitar afectaciones significativas durante la ejecución de las obras al tráfico viario en la propia carretera AC-840 y también al tráfico ferroviario.

El proyecto también incluye la dotación de iluminación en todo este tramo y la ejecución de red de drenaje de pluviales.

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Fecha de actualización: 06/10/2025