La directora general de Patrimonio Natural se reunió con representantes municipales del área
La Xunta expone a los ayuntamientos incluidos en la propuesta de la octava reserva de biosfera los avances de la candidatura que se presentará ante la Unesco
Marisol Díaz explicó los efectos de este reconocimiento que promueve el equilibrio entre la protección de los recursos naturales y el avance socioeconómico de esos entornos
Este nuevo espacio protegido tendría como núcleo el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia y extendería su área de influencia desde Fisterra hasta Baiona
La declaración de esta octava reserva de biosfera significaría que la mitad de la superficie de la comunidad estuviera protegida
Santiago de Compostela, 28 de noviembre de 2025
La Xunta expuso esta mañana a los ayuntamientos incluidos en la propuesta de la que sería la octava reserva de biosfera de Galicia los avances de la candidatura que se presentará ante la Unesco.
La directora general de Patrimonio Natural, Marisol Díaz, mantuvo esta mañana una reunión con representantes municipales de los ayuntamientos que abarcaría la que sería la octava reserva de biosfera de Galicia. En concreto, según la propuesta de la Xunta, este nuevo espacio protegido tendría como núcleo el Parque Nacional marítimo-terrestre de las Illas Atlánticas de Galicia y extendería su área de influencia desde Fisterra hasta Baiona. Serían más de 118.000 hectáreas de superficie protegida, de las que el 88% serían marítimas.
Durante la reunión, Marisol Díaz trasladó a los representantes locales las repercusiones de obtener este reconocimiento, que promueve el equilibrio entre la preservación de los recursos naturales y el avance económico y social de esos entornos, junto con una función de conocimiento científico y apoyo logístico para alentar actividades de investigación, educación y formación para la conservación y el desarrollo sostenible.
Tal y como establece el programa Hombre y Biosfera (MaB, por sus siglas en inglés) de la Unesco, las reservas de biosfera son áreas designadas para armonizar la conservación de la biodiversidad con el desarrollo sostenible y el bienestar de la vecindad. Según dijo Marisol Díaz, este reconocimiento promueve el equilibrio entre la preservación de los recursos naturales y el avance económico y social de esos entornos, junto con una función de conocimiento.
En esa línea, Marisol Díaz puso como ejemplo de posibles acciones de desarrollo socioeconómico la promoción de los sectores productivos, la comercialización de productos locales o el fomento de los valores ambientales, culturales y turísticos.
Además, la directora general también incidió en la función de apoyo logístico de estas áreas con la promoción de actividades de investigación, la observación a largo plazo, la educación ambiental y la sensibilización de la ciudadanía.
Esta reunión forma parte de la ronda de contactos que viene realizando la Xunta sobre esta cuestión y en la que ya participaron representantes del tejido productivo y de organismos sociales vinculados a esta área.
Esta candidatura da continuidad al trabajo desarrollado por la Xunta en los últimos años y que dio como resultado la declaración en 2021 de la Ribeira Sacra, Serras do Oribio e Courel como Reserva de Biosfera de la Unesco. Esta incorporación se sumó a las otras seis que ya contaban con ese reconocimiento: Terras do Miño; Área de Allariz; Os Ancares Lucenses e Montes de Cervantes, Navia e Becerreá; Río Eo, Oscos e Terras do Burón; Transfronteriza Xurés-Gerês (Ourense y Portugal) y Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo.