La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María M. Allegue, junto al delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera, y la directora de la Agencia Gallega de Infraestructuras, María Deza, avanzó que la carretera supondrá una inversión de más de 12M€
La Xunta presenta en Pontevedra la carretera alternativa a la PO-225 que incluye un viaducto sobre la AP-9, dos glorietas, cuatro pasos de cebra y una senda peatonal
Allegue destaca que el trazado parte del consenso tanto vecinal como del Ayuntamiento y señala que el nuevo viario permitirá aliviar el tráfico en la PO-225 por donde circulan diariamente 12.000 vehículos
La variante tendrá un kilómetro de longitud y supondrá la creación de dos nuevas glorietas, una de ellas en su final para conectar con la N-550 en el lugar de A Cendona
El trazado incluye además de un viaducto para salvar la AP-9, el río Gándara y el paso del ferrocarril y la creación de una senda peatonal en la margen izquierda para garantizar la seguridad en los desplazamientos de las personas
La construcción de la variante garantizadora a conectividad entre las parroquias gracias a los cuatro pasos de cebra y las intersecciones previstas
La Xunta prevé someter a información pública el proyecto de trazado en el primero trimestre del próximo año y aprobar el proyecto definitivo en el primer trimestre de 2027, siendo el plazo de ejecución estimado de 24 meses
Pontevedra, 5 de diciembre de 2025
La Xunta presenta en Pontevedra la carretera alternativa a la PO-225, que incluye un viaducto sobre la autopista AP-9, dos nuevas glorietas, cuatro pasos de peatones y una senda peatonal. La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María M. Allegue, junto al delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera, y la directora de la Axencia Galega de Infraestruturas, María Deza, avanzó hoy que el nuevo viario supondrá una inversión de más de 12 M€.
Allegue destacó que el trazado de la variante, que conectará la PO-531 con la N-550 y tendrá un kilómetro de longitud, nace del consenso, tanto vecinal como con el Ayuntamiento, y de un “trabajo previo muy intenso”. La conselleira subrayó que la carretera supondrá “una mejora sustancial de la movilidad global” en esta zona del municipio, “que redundará en beneficio de Pontevedra y la comarca”.
Así, permitirá aliviar la circulación en la PO-225, al absorber el nuevo viario gran parte de su tráfico actual (en torno a 12.000 vehículos diarios) y también descongestionará las otras dos carreteras, con la consiguiente mejora de la seguridad viaria y peatonal en la zona a través de una actuación integrada en el entorno y compatible con los usos existentes. “Ayudará además a descongestionar el núcleo urbano, posibilitará un acceso más directo a la costa a través de la variante de Poio”, y a equipamientos como el Hospital Montecelo o el centro de salud de Lérez.
Subrayó que la actuación permitirá estructurar y distribuir los tráficos de las tres carreteras (PO-225, PO-531 y N-550) “garantizando la conectividad en una zona donde confluye mucho tránsito”. Además, también mejorará la movilidad peatonal con la habilitación de una senda en la margen izquierda a lo largo de todo el trazado.
Allegue subrayó que la nueva variante garantizará las intersecciones con las carreteras locales que transcurren por la zona y contará con viarios de servicios paralelos para facilitar la conexión con todas las fincas colindantes, así como los pasos de peatones correspondientes.
La Xunta prevé someter a información pública el proyecto de trazado para la nueva variante en el primer trimestre del próximo año, además de someterlo a evaluación ambiental simplificada, con el objetivo de tener aprobado el proyecto definitivo en el primer trimestre de 2027. Posteriormente, el plazo de ejecución de las obras se estima en 24 meses.
Trazado
La nueva variante, como explicó la directora de la Axencia Galega de Infraestruturas, María Deza, tendrá cerca de un kilómetro de longitud (992 m), desde la actual glorieta de la PO-531 en Campañó, hasta la rotonda que se construirá en la N-550 en el lugar de A Cendona, en la parroquia de Lérez.
Estará formada por una única calzada, con dos carriles de circulación de 3,5 metros de ancho y arcenes exteriores de 2 metros y, en la margen izquierda, se ejecutará una senda peatonal de 2,5 m, separada de la calzada por una zona ajardinada.
El inicio de la carretera en la PO-531 se configurará por medio de un enlace a nivel sobre la glorieta existente. Así, se ampliará la entrada a la glorieta de un carril a dos en dirección Vilagarcía y se realizará el entronque al este con el nuevo viario. Además, se dará continuidad a los itinerarios peatonales existentes en ambas márgenes.
La variante conectará con la carretera local Cachapal-O Freixo mediante una intersección canalizada tipo “T” sobre la vía principal, y dotada de cuñas de cambio de velocidad para garantizar maniobras seguras. Y después con la carretera local que conecta Pontecabras y Banqueira, mediante una glorieta a nivel, con un diámetro exterior, incluyendo los arcenes, de 38 metros y con un islete central de 18 metros. En ella también se dará continuidad a la nueva senda proyectada.
Para salvar la AP-9, el río Gándara y el ferrocarril, se habilitará un viaducto de 242 metros de longitud y 17,3 de altura máxima. Estará situado entre el pk. 0+027 y el 0+269 de la variante.
Finalmente, la conexión con la N-550 se ejecutará a través de otra nueva glorieta en el lugar de A Cendona, con un diámetro exterior, incluyendo arcenes, de 38 metros y un islete central de 18 metros. La calzada anular estará formada por dos carriles de 4 metros, y los arcenes serán de 1 m de ancho. Al igual que en las otras rotondas, se dará continuidad a los itinerarios peatonales existentes en ambas márgenes.
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