La Xunta da luz verde ambiental la una planta de valorización de residuos no peligrosos procedentes del sector de la construcción y demolición en Celanova
La resolución de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático no prevé que la instalación tenga impactos significativos sobre el entorno se se cumplen los condicionantes fijados en el propio informe ambiental y en la documentación evaluada
La actividad de la futura instalación se centrará en la clasificación, limpieza y valorización de materiales descartados con el fin de transformarlos en áridos
Santiago de Compostela, 1 de marzo de 2026
La Xunta de Galicia acaba de dar luz verde ambiental al proyecto para construir una planta de valorización de residuos de la construcción y demolición (RCD) en el ayuntamiento ourensano de Celanova.
Según se concluye en el informe de impacto ambiental (IIA) emitido por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático y que se publicará próximamente en el Diario Oficial de Galicia, no son previsibles efectos adversos significativos derivados del proyecto, siempre que se cumpla con los condicionantes fijados tanto en el documento ambiental y en la restante documentación analizada, como en la propia resolución autonómica.
En este sentido, el informe fue elaborado en el marco del procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificada de esta iniciativa empresarial, un trámite en el que la documentación presentada por el promotor fue sometida la participación pública, sin que se recibiera ningún escrito o alegato al respeto, al tiempo que fueron consultados un total de nueve organismos interesados.
Fruto de esas consultas, realizaron la valoración correspondiente y establecieron condicionantes que se añaden a los incluidos en el propio programa de vigilancia ambiental que recoge la resolución de la Dirección General de Calidad Ambiental y Sostenibilidad.
En este sentido, esas evaluaciones consideran que el proyecto no va a tener impactos significativos en los distintos ámbitos analizados y que sería viable su puesta en marcha siempre que se cumpla con ciertos condicionantes establecidos nos sus respectivos informes con relación a aspectos tales como la protección de la atmósfera, población y salud; de las aguas y lechos fluviales; de la fauna y vegetación así como de otros valores naturales; del patrimonio cultural; del suelo y de las infraestructuras; la integración paisajística y restauración o la gestión de residuos.
Una vez emitido el IIA, que no exime al promotor del deber de obtener todas las autorizaciones, licencias, permisos o informes que resulten legalmente exigibles para poder desarrollar el proyecto, se remitió la resolución al órgano sustantivo y próximamente se le dará publicidad a través del DOG y de la página web de la Consellería.
La instalación, de valorización de residuos de construcción y demolición al aire libre, se localizará en una parcela de cerca de 7.400 metros cuadrados de superficie en el lugar de Outeiro, en la parroquia de Cañón, justo del lado de una planta de fabricación de hormigón propiedad del promotor. El proyecto distingue diferentes zonas y espacios, como un stand para oficina, playa de descarga, área de triaje, zona de almacenamiento de residuos valorizados, contenedores estancos para los desechos rechazados, un área de trabajo con *machacadoras y una balsa de lejías para regar los residuos.
El promotor, Almacenes Miranda Celanova SL, establece la capacidad máxima prevista de recepción de residuos de la construcción y demolición en 46.000 toneladas al año, aunque parte de un valor actual normal de recepción de 7.000 toneladas anuales. La estimación de la empresa es valorizar cerca del 80% para la producción de áridos (unas 5.500 toneladas al año) y el rechazo de algo más del 20%, unas 1.500 toneladas al año.
Alrededor del 27% de los materiales valorizados se corresponderán con trozos de hormigón, otro 27% de tejas, algo más de un 9% de restos de ladrillos y bloques cerámicos y el resto de una mezcla de todos los anteriores.