Gómez Caamaño señala las mejoras retributivas ofertadas a los médicos de urgencias como una prueba más de la capacidad de la Xunta de escuchar y acordar con los profesionales sanitarios
Las mejoras acordadas suponen una media de 3.560 euros más al año para cada profesional médico de urgencias, que se suma a los aumentos salariales aprobados para los empleados públicos
El conselleiro incide en que la Xunta lleva años reforzando la capacidad de las urgencias hospitalarias para responder adecuadamente a las necesidades asistenciales
Remarca que, en la actualidad, hay 149 plazas más de médicos de urgencias en el Servizo Galego de Saúde que en el año 2024
Destaca que, gracias a la planificación, la capacidad hospitalaria del Sergas llegó este invierno a las 7.007 camas, lo que representa 250 más que en invierno anterior
Incide en que la Xunta seguirá evaluando de forma permanente, con datos reales y de la mano de los profesionales, las necesidades que tienen los servicios de urgencias hospitalarias
Reitera que, mientras la Xunta dialoga con los profesionales y llega a acuerdos de mejora de sus condiciones, el Ministerio de Sanidad se niega a escuchar a los facultativos, lo que está provocando un gusanillo de huelgas médicas
Santiago de Compostela, 11 de marzo de 2026
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, señaló hoy en el Parlamento las mejoras retributivas ofertadas a los médicos de urgencias como una prueba más de la capacidad de la Xunta de escuchar y acordar con los profesionales sanitarios.
Tal y como detalló el titular de Sanidade en el Pazo do Hórreo, las mejoras suponen un promedio de 3.560 euros más al año para cada profesional médico de urgencias, que se suma a los aumentos salariales aprobados para los empleados públicos.
Las mejoras abarcan un incremento progresivo del importe que perciben por cada hora de jornada complementaria que realizan, así como percibir las retribuciones correspondientes a la noche de los viernes con el importe correspondiente a las noches pre-festivas.
Sanidade también se comprometió a modificar el cómputo del régimen de descansos del personal médico de urgencias hospitalarias para aplicarles los mismos criterios que se acuerden para el personal de los puntos de atención continuada (PACs).
Refuerzo de las urgencias
El conselleiro incidió en que la Xunta lleva años reforzando la capacidad de las urgencias hospitalarias para responder adecuadamente a las necesidades asistenciales. Al respecto, Gómez Caamaño subrayó que, en la actualidad, hay 149 plazas más de médicos de urgencias en el Sergas que en el año 2024.
También puso en valor que Galicia fue quien lideró la demanda de las comunidades autónomas para la creación de la especialidad de medicina de urgencias. En este sentido, en esta primavera el Sergas comenzará a formar a los primeros médicos de esta especialidad.
Gómez Caamaño incidió en que el sistema sanitario gallego respondió con eficacia al desafío asistencial de la presión asistencial de los meses de invierno ocasionada por los virus respiratorios. En este punto, puso en valor el trabajo de los profesionales de las urgencias hospitalarias, de la atención primaria, de los PAC, de la hospitalización a domicilio, del transporte sanitario, del personal de enfermería, del personal no sanitario y de los equipos directivos de las áreas sanitarias.
Asimismo, y gracias a la planificación del departamento sanitario gallego, la capacidad hospitalaria del Sergas llegó este invierno a las 7.007 camas, lo que representa 250 más que en invierno anterior.
El máximo responsable del Sergas dijo que la Xunta seguirá evaluando de forma permanente, con datos reales y de la mano de los profesionales, las necesidades que tienen los servicios de urgencias hospitalarias.
Para concluir su intervención, Gómez Caamaño incidió en que, mientras la Xunta dialoga con los profesionales y llega a acuerdos de mejora de sus condiciones, el Ministerio de Sanidad se niega a escuchar a los facultativos, lo que está provocando una espiral de huelgas médicas que están provocando la suspensión de 133.000 actos médicos entre diciembre y febrero, con el consiguiente impacto en los tiempos de acceso a la sanidad por parte de los pacientes.