Rueda destaca la cifra récord de 407 M€ de fondos agrarios europeos que la Xunta movilizó en 2025 para mejorar el rural gallego
Señala que estos fondos son "fundamentales para mantener y modernizar nuestro campo y mejorar la calidad de vida en el rural", por lo que reclama una nueva PAC fuerte y con dotación suficiente
Del total de los fondos, unos 184 M€ corresponden a ayudas directas y están financiados con el Feaga, y los restantes 222 millones se corresponden con partidas para promover el desarrollo rural y están cofinanciados por el Feader, además de las aportaciones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de la propia Xunta
En el pasado año financiero, Galicia salió reforzada con un incremento del 5% de los pagos directos de la PAC y con una subida de hasta el 23% en las ayudas al desarrollo rural
Por otra parte, más de 200 agricultores y ganaderos gallegos recibieron más de medio millón de euros de la reserva nacional de la PAC de la campaña de 2025
Santiago de Compostela, 16 de marzo de 2026
Las ayudas provenientes de los fondos agrarios europeos de la Política Agraria Común (PAC) que gestiona la Xunta alcanzaron durante el año financiero 2025 una “cifra récord de 407 millones de euros movilizados”, que son “fundamentales para mantener y modernizar nuestro agro y mejorar la calidad de vida en el rural”. Así lo destacó hoy el presidente del Gobierno gallego, Alfonso Rueda, tras analizar el Consello dos informes de la Consellería do Medio Rural vinculados con la gestión de la Política Agraria Común (PAC) en Galicia.
En relación con el primero, correspondiente al total de los fondos agrarios de la PAC, cabe señalar que, de esos más de 400 millones de euros, unos 184 corresponden a ayudas directas (el primer pilar) y están financiados con el Fondo Europeo Agrícola de Garantía Agraria (Feaga). Los restantes 222 millones son fondos para promover el desarrollo rural (segundo pilar) y están cofinanciados por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (Feader), junto con las aportaciones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la propia Xunta de Galicia.
En lo que respecta a los importes del primer pilar, la mayor parte (175,4 M€) se refiere a los pagos directos de la PAC, que “beneficiaron a unos 22.000 agricultores y ganaderos gallegos”. Hay que subrayar que, con la activación del Plan Estratégico de la PAC (Pepac) —tras el fin del periodo de programación anterior y el cambio al nuevo—, Galicia salió reforzada en estas ayudas y vio incrementada esta aportación en más de un 5% respecto al periodo anterior. El incremento respecto al año anterior, tal y como apuntó Rueda, fue aún superior en lo que tiene que ver con el segundo pilar, el de desarrollo rural, ya que se situó en el 23%.
Ayudas directas y para el desarrollo rural de forma integral
En conjunto, los citados 407 millones de euros de los fondos europeos permitieron, por medio de la llamada solicitud única, suplementar los 174,6 millones de ingresos directos a los beneficiarios del primer pilar mediante dos acciones que forman parte del fondo Feader, como son las ayudas agroambientales (28,2 M€) y las ayudas a las zonas con limitaciones naturales (17,3 M€). Es decir, hablamos de los apoyos a la producción ecológica, a la conservación de recursos genéticos o a los cultivos sostenibles extensivos y también al fomento de pastos y la ayuda complementaria en zonas con presencia de grandes carnívoros, por poner algunos ejemplos.
Al mismo tiempo, y al margen de las ayudas de la solicitud única, los fondos favorecieron el desarrollo rural en ámbitos como “el relevo generacional en el campo, el apoyo a la modernización de las explotaciones o el mantenimiento de los certificados de calidad”, así como el fomento de la ordenación del territorio —por medio de figuras como las parcelarias o el Banco de Terras—, las ayudas a la mejora de la productividad de la industria o las medidas relacionadas con la creación y conservación de regímenes de calidad como denominaciones de origen o indicaciones geográficas protegidas. Estas partidas también financian aspectos como la conservación del patrimonio natural, la promoción de la gestión sostenible de los recursos naturales, el impulso al asesoramiento y a la formación, el apoyo a las organizaciones de productores o la mejora de la calidad de vida de la población.
Reparto de la reserva nacional
El segundo informe del que tomó razón hoy el Consello sobre la PAC también refleja que un total de 208 agricultores y ganaderos gallegos se beneficiaron del reparto de los derechos de ayuda básica de la reserva nacional de la política agraria común correspondientes a la campaña de 2025.
Recibieron, en conjunto, un importe de 624.494,83 euros por una superficie de 7.756,74 hectáreas. La Xunta, que gestiona estas subvenciones a través del Fondo Galego de Garantía Agraria (Fogga), adscrito a la Consellería do Medio Rural, hará públicas la próxima semana las resoluciones relativas a la asignación de derechos de estas aportaciones mediante su inclusión en el Diario Oficial de Galicia (DOG) del 17 de marzo.
En el informe se explican, además, diferentes aspectos relacionados con el origen y la tramitación de estas subvenciones. De este modo, se señala que las ayudas directas de la PAC en el nuevo periodo de programación de la PEPAC 2023-2027 incluyen tres líneas: las ayudas a la renta de los agricultores y ganaderos, aquellas asociadas a su producción (según sea leche, vacuno extensivo, ovino y caprino, etc.), y los denominados ecorregímenes, unas prácticas voluntarias que se consideran un “extra” por parte de los productores y que están enfocadas a la sostenibilidad ambiental y climática.
Las ayudas a la renta se conceden en función del número de hectáreas de la explotación para las que se disponga de derechos. Estos derechos se obtienen de tres formas: mediante la asignación inicial en la campaña, por la cesión entre titulares o vía la llamada reserva nacional, que constituye un fondo de derechos gestionado por cada Estado miembro.
Las posibles vías de acceso a estos derechos de la reserva nacional tienen que ver con el estatus de los agricultores y ganaderos. Así, puede accederse siendo una persona agricultora joven, una persona nueva que se incorpora a la actividad agraria, una persona legitimada para recibir los derechos por sentencia judicial o actos administrativos, un agricultor en situación de desventaja (en este caso serían personas jefas de explotación con hectáreas subvencionables), o una persona jefa de explotación que participe en programas de reestructuración, en el marco de una intervención pública legalmente regulada, cuyo objetivo sea evitar o revertir el abandono de tierras. En Galicia, este último sería el caso, por ejemplo, de los instrumentos de la Lei de recuperación de terras, como pueden ser los polígonos agroforestales o las permutas.
La importancia de la PAC para Galicia
Cabe recordar el importante valor de las ayudas de la PAC para Galicia, unos fondos que en palabras del presidente de la Xunta son “fundamentales” porque ofrecen un firme apoyo a los agricultores y ganaderos, al garantizar estabilidad en los ingresos, proporcionar seguridad y mejorar la rentabilidad del sector agrario. De esta manera, el apoyo de la PAC favorece el mantenimiento de la actividad agraria en particular, pero también del sistema alimentario en su conjunto.
Teniendo en cuenta esto y el contexto de negociación que se “está decidiendo ahora en Bruselas”, la Xunta viene trabajando, de la mano del sector, a favor de una PAC fuerte y dotada de presupuesto suficiente. El Gobierno gallego reclama también —como así lo hizo el propio presidente Rueda este mismo mes en Bruselas— que se mantenga la actual arquitectura de dos fondos diferenciados (Feaga y Feader) para que queden blindadas todas las medidas, no solo las ayudas directas, sino también aquellas vinculadas al desarrollo rural. Asimismo, se demanda que se mantenga el sistema actual de gestión descentralizada de los fondos y, entre otras cosas, que se tenga en cuenta la estructura territorial agraria gallega, donde abunda un minifundismo que, sin embargo, no impide que las parcelas y las explotaciones de nuestra Comunidad sean rentables.