El director de Augas de Galicia y otros técnicos autonómicos asistieron hoy la una reunión en Vigo para abordar la situación de la presa
La Xunta lamenta que el Ayuntamiento de Vigo se desentienda del abastecimiento desde Eiras sin valorar los riesgos ni aportar información para coordinarse con Aguas
El organismo hidráulico autonómico expone una planificación concreta y con garantías de los trabajos necesarios para resolver las deficiencias detectadas en las válvulas reguladoras de la presa, para los que tiene formulada una actuación por importe de 2 M€
Vigo, 18 de novembro de 2025
La Xunta de Galicia lamenta que el Ayuntamiento de Vigo se esté desentendiendo del abastecimiento a la ciudad y a su entorno desde la presa de Eiras sin valorar los riesgos derivados de las deficiencias detectadas en la infraestructura ni aportar la información necesaria para poder coordinar la actuación entre ambas administraciones.
Augas de Galicia es la única administración que acudió a la reunión técnica celebrada en el Ayuntamiento de Vigo esta mañana —tras ser solicitada hasta en dos ocasiones por la Xunta y en la que estuvieron el director del organismo hidráulico, Roi Fernández, y otros técnicos— con información y una planificación concreta y con garantías de los trabajos que deberían acometerse en la presa tras los problemas detectados en dos de las cuatro válvulas reguladoras.
En este sentido, cabe recordar que las válvulas de Eiras son manipuladas en exclusiva por el Ayuntamiento de Vigo y que el objetivo de la propuesta defendida hoy por la Xunta es no poner en riesgo el suministro de agua en ningún momento.
En el transcurso de la reunión, la concesionaria Aqualia, identificada en todo momento con el Ayuntamiento de Vigo y el Ayuntamiento con Aqualia, se limitó a escuchar las propuestas de Augas de Galicia, cuando quedó perfectamente constatado que es el Gobierno municipal el único que puede y debe manipular las válvulas para analizar su estado. Sin embargo, el Ayuntamiento de Vigo eludió esta responsabilidad hasta que, a requerimiento de la Xunta de Galicia y en cumplimiento de la normativa de seguridad de presas, abrió una de las válvulas, parcialmente, y se produjo su rotura.
Además, los representantes de Vigo no manifestaron tener interés en otras variables, como los tiempos de almacenamiento de agua en O Porriño, y mostraron su incomodidad por el servicio actual y por tener que garantizar el abastecimiento a otros municipios de su área metropolitana. La única aportación de Aqualia se limitó a proponer una reparación mínima de una de las válvulas, sin tener en cuenta el riesgo de que pueda volver a romperse, como sucedió cuando la manipuló el Ayuntamiento durante la revisión de seguridad.
Asimismo, en la reunión quedó patente que el tiempo propuesto por Aqualia para ejecutar la actuación no era viable sin comprometer el abastecimiento, así como la imposibilidad de ejecutar la obra con el presupuesto y los plazos manifestados por el alcalde.
Desde Augas de Galicia se volvió a lamentar que se haya llegado a una situación como la actual, con graves deficiencias en dos de las válvulas de la presa y riesgo para el abastecimiento de la población, por la falta de información de Aqualia. Los representantes de la Xunta recordaron que ni los vigueses ni los gallegos tienen que pagar una actuación de emergencia que se podría haber evitado si el Ayuntamiento de Vigo hubiera comunicado de manera inmediata las deficiencias identificadas al manipular las válvulas.
Exclusión del Consorcio do Louro
Augas de Galicia trasladó que su único interés es garantizar el abastecimiento a más de 400.000 personas, pero teniendo en cuenta las diferentes responsabilidades que ostenta cada administración, un objetivo para el que tiene formulada una actuación por un importe de 2 millones de euros. Por el contrario, la postura del Ayuntamiento de Vigo transmitió la sensación de que únicamente se están defendiendo los intereses de Aqualia, sin tener en cuenta la gravedad del problema y su afectación para otros municipios. “Aqualia es Vigo y Vigo es Aqualia”, llegó a manifestar el Ayuntamiento en una defensa reiterada de su concesionaria.
En la reunión, el Ayuntamiento de Vigo invitó a salir al gerente del Consorcio de Augas do Louro, entidad supramunicipal en la que se integran los ayuntamientos de Mos, O Porriño, Salceda de Caselas y Tui. La Xunta, en cambio, consideraba fundamental que el Consorcio estuviese representado en la reunión y dispusiera de primera mano de toda la información trasladada en el encuentro, dada la afectación del problema detectado para tres de los cuatro citados municipios.
Lamentablemente, el Ayuntamiento de Vigo muestra una vez más cuál es su postura en la gestión del agua, que incluye constantes litigios por la titularidad de la presa, que es autonómica, y la incapacidad de gestionar un sistema de abastecimiento supramunicipal. Sin embargo, el Ayuntamiento de Vigo incorporó a la reunión a un responsable jurídico que no figuraba en la relación de asistentes facilitada previamente, lo que muestra el diferente carácter que cada parte quiso darle a la reunión.