La Xunta activa un nuevo convenio con Farmamundi para paliar la situación de emergencia de las personas refugiadas en Uganda
El Gobierno gallego acerca 8.000 euros a diversas actuaciones de mejora de la salud y de la protección en el asentamiento de Kiryandongo y en los centros de recepción de Adjumani
Durante cuatro meses se dispensarán tratamientos médicos o atención psicológica la una población de 2.000 personas, beneficiando especialmente mujeres y menores
La intervención se enmarca en los convenios anuales de respuesta ante emergencias firmados con Farmamundi, a los que se destinaron cerca de 1,2 M€ desde el año 2009
Santiago de Compostela, 1 de marzo de 2026
La Xunta viene de activar un nuevo convenio con la organización no gubernamental Farmamundi para la puesta en marcha de intervenciones de emergencia en Uganda. En virtud de este acuerdo, el gobierno gallego aporta una aportación de 8.000 euros para mejorar las condiciones de las personas refugiadas en el asentamiento de Kiryandongo y en el centro de recepción de Adjumani. La duración de la campaña será de cuatro meses.
Las acciones que se llevarán a cabo tienen como finalidad fortalecer la protección y mejorar el acceso a la sanidad de un colectivo formado por más de 2.000 personas refugiadas, haciendo especial énfasis en la atención de la salud sexual y reproductiva y teniendo cómo mayores beneficiados a los colectivos de mujeres y menores de edad.
En concreto, se dispensarán tratamientos médicos en unidades de salud fortalecidas con la distribución de medicamentos esenciales y suministros básicos a 870 personas, de las que 670 son mujeres y menores. También se facilitará atención psicológica a 40 personas refugiadas, 20 las diere mujeres víctimas de la violencia de género, y se les entregarán kits de higiene y redes de mosquiteras la otras 75 mujeres. Asimismo, se realizarán campañas de sensibilización para prevenir la violencia contra la mujer.
Para desarrollar esta intervención, Farmamundi y su socio local Emesco Development Foundation trabajarán en red con otras organizaciones comunitarias de base, organizaciones internacionales y autoridades locales identificadas en terreno y que actúan directamente en el área como la ACNUR, la OPM o la ONG Medical Teams International.
Crisis humanitaria por la guerra de *Sudán
Uganda es en estos momentos el tercero país del mundo en volumen de acogidas, con cerca de dos millones de personas refugiadas y solicitantes de asirlo, por causa de la guerra civil que se vive desde 2023 en el país vecino de Sudán. Esta situación, que provocó la huida de cerca de 12 millones de sudaneses desde lo inicio del conflicto, derivó en una crisis humanitaria crónica y multidimensional. Hay que tener en cuenta, además, que los conflictos armados y los consecuentes desplazamientos forzados de la población inciden en un incremento significativo de la violencia sexual y de la violencia de género, por lo que hace falta realizar campañas de sensibilización para prevenir estos tipos de violencia y paliar al mismo tiempo la estigmatización de las víctimas.
Los dos lugares en los que se centrará la intervención de Farmanundi son el campamento de refugiados de Kiryandongo, a 400 metros de la capital ugandesa, Kampala, y en los centros de recepción de Adjumani, en la frontera norte.
Atención a las poblaciones más vulnerables
Desde el año 2009 hasta la actualidad, la Xunta firmó con *Farmamundi convenios anuales de respuesta ante emergencias por cerca de dos millones de euros, incluyendo la cuantía del convenio en el que se enmarcan las acciones que se impulsan ahora en Uganda.
El objetivo de esta colaboración constante entre la Xunta y Farmamundi es realizar las actuaciones que ambas partes establezcan, de cara a atender las necesidades más urgentes de las poblaciones afectadas por catástrofes de origen natural o humano, con especial énfasis nos colectivos más vulnerables, mediante la provisión inmediata de bienes y servicios esenciales para la supervivencia (agua, abrigo, medicamentos, atención sanitaria u otro material de primera necesidad) y paliar el sufrimiento de las poblaciones afectadas por crisis de larga duración y desequilibrios crónicos y estructurales, con énfasis en países y poblaciones de menor Índice de Desarrollo Humano (IDH).