El presidente de la Xunta supervisó hoy los trabajos en el tramo Brión-Urdilde

Rueda avanza que la primera fase de desdoblamiento de la futura autovía Brión-Noia estará en funcionamiento a lo largo del 2027

El Gobierno gallego invierte 11,2 M€ en los trabajos en estos primeros 4,9 kilómetros para que la nueva infraestructura cuente con dos carriles de 3,5 metros por sentido

Destaca que el objetivo es mejorar de manera directa la calidad de vida y la seguridad vial de los más de 160.000 vecinos de las áreas compostelana y barbanzana

Destaca que la construcción de autovías supone "más seguridad, comodidad, rapidez y desarrollo"

Hace hincapié en la apuesta de la Xunta por ampliar la red viaria autonómica, lo que permite que "ocho de cada diez gallegos tengan una vía de altas prestaciones a menos de 15 kilómetros de su lugar de residencia"

Brión (A Coruña), 26 de mayo de 2026

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, supervisó hoy el avance de las obras de conversión en autovía del corredor Brión-Noia, una actuación estratégica para mejorar la conexión entre el área de Santiago y O Barbanza. Se trata de una zona "por la que circulan 13.000 vehículos diarios y con una población de 160.000 personas que se incrementa en verano".

Durante la visita a las obras que se están llevando a cabo en el primer tramo, que une Brión y Urdilde (Rois), el titular del Ejecutivo gallego, que estuvo acompañado por la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María M. Allegue, avanzó que la previsión del Gobierno autonómico es que esta nueva vía "pueda abrirse y entrar en funcionamiento durante el 2027?"

En esta primera fase, que supone desdoblar los primeros 4,9 km de esta vía de altas prestaciones y una inversión de 11,2 millones de euros, ya se ejecutó alrededor del 10% del total del proyecto, con trabajos centrados fundamentalmente en labores previas como el desbroce, drenajes o movimientos de tierras. La nueva infraestructura será similar a la autovía Santiago-Brión, disponiendo de dos carriles de 3,5 metros de ancho en cada sentido de la circulación.

Rueda destacó que, más allá de las cifras técnicas, lo verdaderamente importante de esta obra es el beneficio directo que supone para el día a día de las personas y para la mejora de su calidad de vida. "Las infraestructuras son para mejorar la vida de las personas, no para complicarla", indicó para asegurar que construir autovías implica ?"más seguridad vial, más comodidad, más rapidez y más desarrollo".

Planificación y apuesta por las vías de altas prestaciones

El titular del Gobierno gallego enmarcó este proyecto en la hoja de ruta de la Xunta en materia de vertebración del territorio, a la que este año se destinan un total de 263 millones de euros para infraestructuras viarias.

Esta continuidad en las inversiones permitió que Galicia supere ya los 500 kilómetros de red propia de vías de altas prestaciones (VAP), logrando que "ocho de cada diez gallegos, vivan donde vivan, tengan una vía de alta capacidad a menos de 10 o 15 kilómetros de su lugar de residencia".

En este sentido, Rueda repasó otras actuaciones de relevancia que el Gobierno autonómico tiene actualmente en marcha o en previsión a lo largo de la geografía gallega, como las recién adjudicadas obras de prolongación de la autovía de la Costa da Morte entre Santa Irena (Vimianzo) y la AC-432 (36 M€); el último tramo de la autovía Lugo-Sarria, entre Nadela y A Pobra de San Xiao, adjudicado hace unos días por 37,7 M€ o el segundo tramo de la autovía Santiago- A Estrada, en ejecución.

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Fecha de actualización: 26/05/2026