La Xunta defiende que el modelo eólico actual en Galicia es ordenado, garantista, sostenible y respetuoso con el medio ambiente
El vicepresidente primero y conselleiro de Economía, Industria e Innovación, FranciscoConde , respondió esta tarde en el Parlamento sobre lo eólico gallego, en la que informó de que la Xunta de Galicia rechazó en los últimos años un total de 149 proyectos eólicos que suman cerca de 7500 MW. Según explicó Conde, desde 2020 entraron en servicios seis parques y una repotenciación (92 MW) y se autorizaron 17 (357 MW), impulsando un modelo ordenado, garantista, sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Conde insistió en “que tramitar no significa autorizar”, sino cumplir con la legalidad, por lo que los proyectos rechazados, archivados o informados negativamente fueron descartados por estar fuera de las áreas de desarrollo eólico o en espacios de Red Natura o por solapamientos con parques existentes, entre otras causas. Así, el 77,5% del territorio está blindado frente a los eólicos.
El vicepresidente económico defendió el modelo eólico gallego -se trata de una de las tres comunidades autónomas que dispone de un instrumento de ordenación-. Un modelo que es ordenado y garantista -la Xunta estableció una moratoria hasta el 30 de junio de 2023 para tramitar los 275 expedientes recibidos y contrató 70 profesionales para realizar una adecuada evaluación de los proyectos, un trabajo basado en la transparencia-; sostenible y respetuoso con el patrimonio y el medio ambiente -se está exigiendo una evaluación ambiental común para todos los proyectos eólicos-; y generador de empleo y riqueza.
En este sentido, Conde explicó que el modelo eólico genera un retorno anual de 117 millones de euros que repercute nos propietarios de los terrenos, en los ayuntamientos y en los ingresos tributarios. Es decir, contribuye al desarrollo de proyectos para proteger espacios naturales, mejorar servicios, aumentar la eficiencia energética, comprar vehículos más eficientes o para la realización de obras para la integración paisajística.
Conde también recordó que se está trabajando para dar prioridad la aquellos proyectos que destinen, cuando menos, un 50% de la energía que produzcan a una industria asentada en Galicia, una normativa que mantendrá el mismo nivel de protección ambiental y que, además, será clave en el futuro de empresas estratégicas cómo Alcoa.
En lo que respecta a los parques que se están tramitando en las zonas de Baiona, Oia, Tomiño, Gondomar y el Rosal, Conde lanzó un mensaje de tranquilidad, pues se está actuando con la máxima transparencia y la decisión final dependerá exclusivamente de se se ajustan a la ley.